domingo, agosto 14, 2005

Adolescente / M. L. Rubio

De María Luisa Rubio

Ayer te vi.

¡Cuánto desprecio cabía en tus fosas nasales!
La soledad se disfrazó de desafío
en tus pupilas
y en tu ceño fruncía tal llamada de auxilio.

Doblé la esquina.

De Cardo (2005)
Me dice María Luisa: ¿De donde vendré yo, que siempre ando un paso atrá del destino? Y yo le digo que ella ha de venir de un planeta bien romántico que se llama Espérea. Espérea es un planeta que flota un paso antes de Andrómeda. No lo conozco, yo no podría respirar allí. Pero creo la característica más evidente de sus habitantes, los espéreos, es encontrar la dirección del viento. Luego cortan la flor más rebelde (que es aquella que no se inclina en dirección del viento) y más tarde cortan la flor más abnegada. Atan ambos tallos y colocan la flor bicéfola sobre la palma de la mano izquierda, soplan sobre ella. Si cae, el destino dice que habrá que ir en dirección del viento. Si la flor bicéfola no cae, al viento habrá que hacerle el menor caso. Y asi mismito es como María Luisa dobla en las esquinas.
María Luisa Rubio (Ciudad de México, México, 1969)