miércoles, febrero 01, 2006

Vuelta al lugar natal / G. Corso

De Gregory Corso

Estoy de pie entre las sombras de la oscura calle
y observo mi ventana, allí nací.
Las luces están encendidas, otra gente se mueve a mi alrededor.
Llevo puesta una gabardina, cigarrillo en la boca,
sombrero sobre los ojos, mano en el gatillo.
Cruzo la calle y entro en el edificio.
Los cubos de la basura no dejaron su perfume.
Subo el primer tramo de las escaleras; Orejas Sucias
lanza un cuchillo hacia mí...
Le disparo a quemarropa lleno de miradas perdidas.

De Gasoline (1958)
Salí de la carcel amando a mis hermanos, porque todos los que allí conocí eran orgullosos, tristes y magníficos, y perdidos, perdidos. (GC, después de su temporada en la prisión Chilton) - Vuelta al lugar natal, de la traducción de M. R. Barnatán.
Gregory Corso (Nueva York, Estados Unidos, 1930 - Robbinsdale, Estados Unidos, 2001)

7 Comments:

Blogger Luxia said...

Ah! Excelentes imagenes. Soberbias. Saludos.

01 febrero, 2006 19:45  
Blogger fgiucich said...

Esa calle donde nací, imposible olvidarla. Un poema que da fiebre, por lo bueno. Abrazos.

01 febrero, 2006 20:52  
Blogger Raquel Olvera said...

¿por qué estuvo en prisión?

01 febrero, 2006 22:32  
Blogger Tristán Estar said...

Thnks, LUXÍA. Todas cortesía de Google Images :D

La calle donde nací, don FER, apenas la encontraba yo interesante. Vecinos? Nunca tuve vecinos. Viví hasta los veinticacho en restaurant (:)

Robo, mi RACHEL. Cuando puberto por una simple radio. Cuando grande por cosas mayores. Aquí sí infancia fue destino, pero el destino no es más que los hilos de determinada sociedad (o de determinado grupo nuclear). Así es esto.

02 febrero, 2006 02:25  
Blogger Lo-que-serA said...

¡Cuánta vida en las líneas! Sí, infancia fue destino. Infancia se llamaba Orejas Sucias. Chale.

02 febrero, 2006 13:02  
Blogger Lety said...

Cierto, cierto, tenías doce cuando estrenamos Casa Cid de León
en el 90 entonces, a dos cuadras, ya podíamos estar más en casa, pero las horas iluminadas las vivíamos en El Marques

02 febrero, 2006 15:10  
Blogger Tristán Estar said...

LOQ: Jeje, Orejas Sucias. Así es :D

Eso mero, MADRE. A dos cuadras el restaurant. Y a dos cuadras del restaurant la secu. Qué rico era desayunar en El Marques a la hora de los recesos, jeje.

02 febrero, 2006 22:43  

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